jueves, 23 de octubre de 2008

Cita (por debilidad)

En ese punto, Noriko acaba derrumbándose y rompe a llorar, cubriéndiose la cara con las manos y dando rienda suelta a las lágrimas: una mujer joven que ha sufrido en silencio durante tanto tiempo, una buena persona que se niega a creer que lo es, porque sólo los buenos dudan de su propia bondad, y eso es precisamente lo que los hace así. Los malos sí los saben buenos, pero ellos lo ignoran. Se pasan la vida disculpando a los demás, pero no son capaces de perdonarse a si mismos.

Paul Auster - Un hombre en la oscuridad

1 comentario:

Andrea dijo...

fué robada... con nocturnidad.
Sin DUDARLO... ( mala señal!)