domingo, 19 de diciembre de 2010

Galimatías viajero

Por el pais de los manteles de cuadros
salpicados de eses sibilantes,
giros trazados al azar de lluvias de colores
conformando bucles y arabescos
en los que caer atrapado
luna tras luna.
Incapaz de sumergirme en el estanque del sueño
reproduzco un guión escrito sobre sábanas blancas
y me adentro en el barrio de tortuosas calles
entre casas de blanca cal.


jueves, 16 de diciembre de 2010

5. Final

Descansa ahora, relajado. Date la tregua que vas buscando. Porque llegó el compás que marca tu paso, abonado un peaje que ya queda atrás. Y el hambre voraz, de lobo estepario, o la angustia vital de sentirse asfixiado, te observan ya desde el otro rincón.

Y es que no es fácil beber de palabras de otros, cuando malvives ahogado en tus propios silencios. Sientes, padeces, ríes y lloras; pero tu voz muda te niega la luz, el color, la razón. Te quedas su alma, les robas la voz. Para tener la tuya, y saberte. Y con sus palabras, ajenas, te armas, y te desarmas. Hasta el próximo asalto.

lunes, 11 de octubre de 2010

4. Colofón

Un murmullo recorrió la sala. Las palabras, que flotaban aún sobre la audiencia, perdieron de súbito su brillo; ese aura resplandeciente que instantes atrás atraía la atención de la hipnotizada multitud, como polillas atraidas por la luz de una bombilla.

Pero, tras un destello cegador, la luz mudó en miles de fragmentos de cristal que laceraron sus corazones. Y las palabras brillantes tornaron primero opacas, y después transparentes, mostrando su verdad, vana y vacía.

Ese fue el fin del dueño de las palabras. El hombre hecho a sí mismo. La gran esperanza blanca. El profeta anhelado, cuyo discurso embriagaba conciencias y arrastraba voluntades.

Su meteórico ascenso terminó ese día. El día que alguien le robó las palabras.

domingo, 22 de agosto de 2010

3. Inciso

Desde niño poseía la habilidad de "retocar" sus sueños. Así lo llamaba él. Profundamente dormido, una vez iniciado el sueño, "asumía" el control. Si el sueño caminaba hacia desagradables derroteros, él reescribía el guión, y cambiaba el final de la historia. Entonces, sus ojos seguían cerrados, su mente dormida, pero una profunda sonrisa se dibujaba en su rostro y, satisfecho, se sumergía en un profundo y relajado sopor.

Pero, esa noche, se desperto entre sudores fríos, y presa de una gran inquietud. Pálido, muy pálido, se irguió lentamente, vacilante, abrió la ventana, y aspiró ansiosamente el frío aire de la noche, en un vano intento por despertarse por completo, y olvidar, lo antes posible, su sueño de esa noche. porque esta vez, su innata habilidad no le había servido. En su sueño, todos los personajes habían enmudecido, y ninguno de sus desesperados intentos por devolverles el habla había funcionado.

martes, 9 de febrero de 2010

2. Sumario

Informe interino A-073/2009

Incidente ocurrido a la aeronave xxxxxxxxxxx, matrícula xxxxxxxxxxx, propiedad de la compañía xxxxxxxxxxxx, el 3 de agosto del pasado año.

Tripulación:
-Piloto al mando: 36 años. Licencia ATPL(A). Total horas de vuelo: 2.030 h2
-Copiloto: 35 años. Licencia ATPL(A). Total horas de vuelo: 1.222 h2

Daños:
-Aeronave: Sin daños
-Otros daños: Sin daños

Fecha de aprobación: 12 de agosto de 2009

Descripción del incidente:

En pleno vuelo, 3 h y 18 min. despues de su despegue, el piloto de la aeronave alerta a la torre de control de xxxxxxxxxxxxxx de la existencia de objetos no identificados en su trayectoria. Hasta ese momento el vuelo había transcurrido sin novedad. TRas confirmación por parte de torre de control, se autoriza un cambio de rumbo para evitar un posible riesgo de colision. (...)


Transcripción de las comunicaciones.
(...)
18:47 - Aeronave: "¡¡Te juro que no he bebido!! ¡El radar no engaña, y lo tenemos justo delante!"
18:48 - Torre: "¡¡Que no puede ser!! ¡¡Si no estás borracho, es que me tomas el pelo!!"
18:48 - Aeronave: "¡¡¡Que no, hostia puta!!! ¡¡¡Acabo de ver pasar a mi lado, flotando en el aire, una enciclopedia por fascículos!!! ¡¡¡Y justo delante tengo las obras completas de Proust!!! ¡¡¡Y un tomo del Quijote!!!"
(...)

El pequeño libro cayó del cielo, en desliz de hoja de otoño. El muchacho se apercibió, desde su cobijo a la sombra del roble, y, presa de la curiosidad, corrió hacia él. Lo recogió con cautela, y curioseó entre sus páginas. Una verión rústica, ajada por el uso, de la Alicia de Carroll que tan bien conocía.

No fueron páginas, lo que echó en falta. Estaba intacto. Sin embargo, huecos por doquier justificaban la liviandad del libro. ¿Quién se habría llevado todas esas palabras?


viernes, 22 de enero de 2010

1. Preámbulo

-¡pero.... cómo! ¿¿¿¿Otro caso mas?????
-Sí, señor comisario. Esta vez ha sido en el casco viejo.
-Pero...¿cuantos van ya?
-Este es el séptimo en lo que va de mes, señor comisario
-¡Dime que está vez hay alguna evidencia!
-Ni rastro, señor comisario.... ¡Ni una míserable pista!

lunes, 30 de noviembre de 2009

Galimatías enigmático (tercera parte)


Con lápices de colores
trazo las líneas
de una imagen
de déjà vu
que pinto en tus paredes
o techos de tela
de altares sagrados.

Y no hay blanco al que apuntar
cuando el disparo
anunciado por el trueno
ni lugar al que arribar
por una senda
sobre el abismo.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Galimatías enigmático (segunda parte)

Delicado paraguas de varillas finas
y tela de encaje.
Y la lluvia brilla...
¡por su ausencia!

Rústico ascensor de rail de humo
y estruendoso anuncio.
Alcanzar la cima...
¡y al final volver!

Panorámicas vistas del atardecer
hacia el horizonte.
Los pies de puntillas...
¡los ojos cerrados!

Frasquitos de antaño
con esencias frescas
risas enlatadas
yesca de aventura.

Elemental respuesta
a hipocrático amigo:
la respuesta al enigma
del enladrillador
son intrepidos mellizos,
fragmentos de sueños,
piezas que encajan
en cualquier rincon.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Galimatías enigmático


18 en desorden
buscan un imposible equilibrio
o con cañon de hoja de lata
disparan al cielo
con restos
de un costurero.

Es el kit del desespero,
el consuelo
con denuedo
de un errático acertijo.

sábado, 11 de julio de 2009

Barreras



Me cobijo en pasatiempos sencillos, sin más pretensión que la de perseguir metas inalcanzables. ¿Quién no ha intentado alguna vez vaciar el mar sin mas armas que un simple cubo y una pala? ¿Quién no ha pretendido detener el tiempo para hacer eterno el más precioso instante?

Yo persigo salir al paso de las nubes, y frenar su caminar con mil barreras que impidan la fuga del precioso azul. Al menos, hasta la llegada de la Luna.

viernes, 26 de junio de 2009

Eternidad

Siempre había sido una persona ordenada. Ordenada en el hacer, ordenada en el pensar. Con meticulosidad rayando lo obsesivo.

Le encantaba escribir cartas en papel de color, doblado en tres mitades exactas antes de embutirlas en sobres sin mácula. Cartas de exactos márgenes y renglones sin la más imperceptible inclinación. Y narraba los hechos con limpieza, con nitidez. Exponía ideas de forma concienzuda, pero sencilla. Remarcando los hechos importantes. Nada sobraba. Presentación, nudo, desenlace.

En sus citas, era puntual. Concretaba lugar, fecha y hora, y comparecía según lo acordado. Acudía preparado: elaboraba previamente una relación de ocupaciones y pasatiempos destinados a llenar el tiempo de espera; y es que, irremediablemente, siempre le correspondía a los otros la impuntualidad.

Sus libros, en casa, siempre estaban ordenados. A veces por editorial, a veces por tamaño, a veces por género, a veces por autor. Libros pulcros, cuidados con esmero. Que manipulaba con delicadeza, usando guantes de gamuza y haciendo gala de una delicadeza exquisita con sus manos para evitar dañar sus páginas. De hecho, anotaba en una libreta las páginas en las que había abandonado al lectura de cada volumen. La mera idea de hacer la más mínima marca en alguna de las páginas, incluso del libro menos precioso, le resultaba perturbadora.

Planificaba su vida con premeditación. Trataba de anticiparse al futuro. Seguía, con firmeza, directrices trazadas mucho tiempo atras. Disfrutaba de la amistad de personas de refinados gustos y probadas cualidades. Manifestaba arraigadas y sanas costumbres. Su desempeño laboral era ejemplar y disciplinado.



Pero, una mañana, todo cambió.



Quizás fue el rayo de sol que se coló por la ventana abierta.

Quizás fue el soplo de aire fresco que lo acompaño. Brisa de mar, que le trajo el rumor de las olas.

Quizas fue la risa de un chiquillo. O el errático aleteo de la mariposa aterrizada en la punta de la nariz del chiquillo.



Mil millones de relojes, por todo el globo, se detuvieron.

Sus engranajes saltaron. Como si mil millones de minúsculos granos de arena se hubiesen introducido bajo mil millones de esferas. Deteniendo el incansable tic-tac. Atenazando a las inquietas manecillas.



¿Cómo explicarlo? ¿Cómo explicar que nada tenía ya sentido? ¿Cómo explicar que su meticulosa y ordenada vida se veia, ahora, a sus ojos, como inútil e incoherente?

Había cedido. Por primera vez, desde el inicio del tiempo. Interrumpió su metódica tarea. Su trabajo. Se levantó, y se fué.

Nadie lo vió. Y nadie, por tanto, pudo seguir por él. Añadiendo, segundo a segundo, desde siempre y para siempre, los eslabones del tiempo.


Es el tiempo de la eternidad.






"¿Qué es, pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta lo sé, mas si quiero explicárselo a quien me lo pregunta, no lo sé."

Las confesiones. San Agustín

viernes, 24 de abril de 2009

Galimatías para arropar

De entre la previsible interpretación de la sinfonía surgió, como quien no quiere la cosa, una nota discordante. El director, alarmado, arqueó la ceja izquierda y, disimuladamente, endureció la mirada en busca del culpable. Al tiempo, aumentó el brío con el que enérgicamente sacudía su varita, tratando de devolver la pieza musical a la dictadura del compás.

Pero resultó ser...demasiado tarde. Ya había cedido el oboe a su pasión por las disonancias, trasponiendo a graves alturas desde las que divisar horizontes más lejanos. Los violines habían arrastrado a toda la sección de cuerda a furiosos pizzicatos, en los que se disipaba su juvenil energía - tanto tiempo constreñida a las lineales convenciones del pentagrama. El arpa había comenzado a ligar notas y silencios con maestria, entretejiendo cuerdas para envolver al público en una malla de efervescentes sensaciones. Las trompetas habían tocado a rebato, arrancando matices armónicos nunca antes escuchados y destinados a elevar la temperatura ambiental de la enorme sala. Y el percusionista había iniciado un febril descenso a los infiernos, rendido a la apasionada lujuria de los ritmos tropicales y sus contratiempos.

Sonó, de fondo un piano. Y su melodía dulce se elevó sobre la frenética amalgama. Todos callaron, todos escucharon. Corolario perfecto; epílogo para una historia de cuento con la que arropar un sueño.

jueves, 9 de abril de 2009

Jazzimatías

La piel se tensa para retumbar en las conciencias. Gengibre ahogado en el fondo de la garganta. Silencio, entre trueno y murmullo. Tras el demonio de siete hojas, el jazz de las moscas llega a la ciudad.

Ciclos...


La noche se cierra sobre sí misma, y penetra en el local a través de la puerta entreabierta. Ella se apoya en la barra, a la eterna luz agonizante de una vela. Y sobre la barra escribe su historia con las huellas dactilares de mil copas. Circunferencias cruzadas, vidas entremezcladas en un reiterado devenir.

Sus ojos conservan su brillo, pese a la neblina del alcohol. Y su mirada se posa en la vela. Y la luz, reflejada en sus ojos, parece aumentar su intensidad.

Y la noche se cierra sobre sí misma...

lunes, 6 de abril de 2009

Galimatias de un viaje

El mercenario fue el mas fiel de sus soldados,
de entre aquellos que formaron
y juraron fidelidad a su bandera
de trapos deshilachados.

El iletrado fue el mejor de los poetas
En su imprenta de cuaderno rayado
trazó los planos de una balsa
para un mar de sentimientos.

El durmiente fue el lúcido ausente
que, sonámbulo, trazó la ruta
entre los puertos y las distancias
y las mareas cambiantes.

El inaudito fue el lider enmudecido
que tripuló la nave
hacia el mundo singular
escondido tras acechantes y ensordecedores mares.

Y todo esto no son sino palabras de viento
silbando en mis oidos el rumor del mar.


lunes, 30 de marzo de 2009

Señales

Se preguntó, alarmado, si aquello se trataba de una señal del destino.....



Decidió que sí. Y continuó avanzando en sentido opuesto a la flecha.

lunes, 23 de marzo de 2009

G_li_atí_s

En un acto de rebeldía, sufro el secuestro de las teclas de mi máquina de escribir. Ofendidas por mi alarmante falta de ingenio, y en un acto de misericordia literaria, la rebelión se propaga a golpe de tecla: tac, tac, tac. Una tras otra van guardando obstinado silencio a medida que la voz se propaga y las incendiarias proclamas se van extendiendo en un rumor de letra-oreja.

Cada día son más las teclas que me niegan su pulsión. Y me enfrento a la tarea de componer palabras, frases e ideas con el apoyo único de ciertas irreductibles grafías. La simpática a aún me asiste, con amoroso afán. La inquieta e irreductible i descubre su punto flaco, y se ve obligada a acentuar perpetuamente sus infinitas e insensatas apariciones. El divorcio de la ch conduce a un irremediable litigio judicial que da pie a jocosas bromas (que no chistes, chanzas ni rechuflas, que sería ya recochineo). Y no recuerdo qué ha sido ya de la irreverente y reiterativa r; que ha recorrido un gran trecho para renegar sin remedio de este reducido, recóndito e irreductible reducto. Y, sin g no hay punto final para que este galimatías sea del gusto y agrado de su genuflexivo gestador.

Echémosle, pues, imaginación.

Porque, _eco_dad: _o s_n let_as _as
q_e fal_an; es _l in_enio


Galimatías caleidoscópico

La felina mirada
y la piel jaspeada
esconden un amanecer
de lapislazulí

Del lejano horizonte
(¿lo hay?)
el viento nos trae
notas de laúd
corcheas de cuarzo
y redondas de ónix
en arabescos precisos
y con caleidoscópico tintineo

Y Alicia, hoy
saca a pasear
el sombrero de las promesas
cumplidas


viernes, 6 de marzo de 2009

Mil y una piedras

Es noche de cristales rotos. De dedos marcados sobre arena de desiertos de sal. Tiempo atrás, sobró agua, y faltó aire, aliento, y su calidez. Faltaron palabras, y sobraron fragmentos de caligrafía áspera y renglones torcidos. Hoy, me cobijo en mi propia sombra, y me entrego a un altar iluminado por mil bombillas rotas, cegadas por el empeño de sobrevivir una noche más. Y escribo mil respuestas antes incluso de escucharme hacer las preguntas.

Y llega el amanecer. Pero la luna se queda un ratillo más. Porque me sobran las piedras. ¡Una por cada sueño!

martes, 3 de marzo de 2009

Lolo

El lunes, de rebote, pasé por allí. No había ido desde aquel día, hace...
No pude evitar sentir un escalofrío, y todo aquel marasmo de sentimientos volvió por un momento. Como cada vez que mi sobrina me dice cuánto lo echa de menos.

Yo también te echo de menos, viejo.