jueves, 9 de abril de 2009

Ciclos...


La noche se cierra sobre sí misma, y penetra en el local a través de la puerta entreabierta. Ella se apoya en la barra, a la eterna luz agonizante de una vela. Y sobre la barra escribe su historia con las huellas dactilares de mil copas. Circunferencias cruzadas, vidas entremezcladas en un reiterado devenir.

Sus ojos conservan su brillo, pese a la neblina del alcohol. Y su mirada se posa en la vela. Y la luz, reflejada en sus ojos, parece aumentar su intensidad.

Y la noche se cierra sobre sí misma...

lunes, 6 de abril de 2009

Galimatias de un viaje

El mercenario fue el mas fiel de sus soldados,
de entre aquellos que formaron
y juraron fidelidad a su bandera
de trapos deshilachados.

El iletrado fue el mejor de los poetas
En su imprenta de cuaderno rayado
trazó los planos de una balsa
para un mar de sentimientos.

El durmiente fue el lúcido ausente
que, sonámbulo, trazó la ruta
entre los puertos y las distancias
y las mareas cambiantes.

El inaudito fue el lider enmudecido
que tripuló la nave
hacia el mundo singular
escondido tras acechantes y ensordecedores mares.

Y todo esto no son sino palabras de viento
silbando en mis oidos el rumor del mar.


lunes, 30 de marzo de 2009

Señales

Se preguntó, alarmado, si aquello se trataba de una señal del destino.....



Decidió que sí. Y continuó avanzando en sentido opuesto a la flecha.

lunes, 23 de marzo de 2009

G_li_atí_s

En un acto de rebeldía, sufro el secuestro de las teclas de mi máquina de escribir. Ofendidas por mi alarmante falta de ingenio, y en un acto de misericordia literaria, la rebelión se propaga a golpe de tecla: tac, tac, tac. Una tras otra van guardando obstinado silencio a medida que la voz se propaga y las incendiarias proclamas se van extendiendo en un rumor de letra-oreja.

Cada día son más las teclas que me niegan su pulsión. Y me enfrento a la tarea de componer palabras, frases e ideas con el apoyo único de ciertas irreductibles grafías. La simpática a aún me asiste, con amoroso afán. La inquieta e irreductible i descubre su punto flaco, y se ve obligada a acentuar perpetuamente sus infinitas e insensatas apariciones. El divorcio de la ch conduce a un irremediable litigio judicial que da pie a jocosas bromas (que no chistes, chanzas ni rechuflas, que sería ya recochineo). Y no recuerdo qué ha sido ya de la irreverente y reiterativa r; que ha recorrido un gran trecho para renegar sin remedio de este reducido, recóndito e irreductible reducto. Y, sin g no hay punto final para que este galimatías sea del gusto y agrado de su genuflexivo gestador.

Echémosle, pues, imaginación.

Porque, _eco_dad: _o s_n let_as _as
q_e fal_an; es _l in_enio


Galimatías caleidoscópico

La felina mirada
y la piel jaspeada
esconden un amanecer
de lapislazulí

Del lejano horizonte
(¿lo hay?)
el viento nos trae
notas de laúd
corcheas de cuarzo
y redondas de ónix
en arabescos precisos
y con caleidoscópico tintineo

Y Alicia, hoy
saca a pasear
el sombrero de las promesas
cumplidas


viernes, 6 de marzo de 2009

Mil y una piedras

Es noche de cristales rotos. De dedos marcados sobre arena de desiertos de sal. Tiempo atrás, sobró agua, y faltó aire, aliento, y su calidez. Faltaron palabras, y sobraron fragmentos de caligrafía áspera y renglones torcidos. Hoy, me cobijo en mi propia sombra, y me entrego a un altar iluminado por mil bombillas rotas, cegadas por el empeño de sobrevivir una noche más. Y escribo mil respuestas antes incluso de escucharme hacer las preguntas.

Y llega el amanecer. Pero la luna se queda un ratillo más. Porque me sobran las piedras. ¡Una por cada sueño!

martes, 3 de marzo de 2009

Lolo

El lunes, de rebote, pasé por allí. No había ido desde aquel día, hace...
No pude evitar sentir un escalofrío, y todo aquel marasmo de sentimientos volvió por un momento. Como cada vez que mi sobrina me dice cuánto lo echa de menos.

Yo también te echo de menos, viejo.